Formación docente
intercultural: una visión para el
desarrollo humano integral en la Universidad Nacional Experimental Simón
Rodríguez- núcleo Apure
Las instituciones universitarias tienen una función
primordial en la sociedad, centros de educación, la cultura y la ciencia. De
esta manera, sus actividades se dirigen a crear, asimilar y difundir el saber
mediante la investigación y la enseñanza; a completar la formación integral iniciada
en los ciclos educacionales anteriores y a formar los cuadros profesionales y
técnicos que necesita la Nación para su desarrollo y progreso.
La praxis universitaria debe orientarse a eliminar las
irracionalidades, a estudiar las tendencias de los desafíos emergentes, siendo
creativos, donde los valores de responsabilidad, confianza, solidaridad,
equidad, y excelencia, logren una óptima combinación. En cuya virtud la universidad no debe ser ni enclaustrada
(torre de marfil), ni militante (que reproduce en su seno todos los conflictos
y pasiones de afuera); por el contrario, la universidad debe ser reflexiva y al
mismo tiempo partícipe. Con ello, la academia debe asumir los problemas
concretos de las sociedades como tema riguroso de su consideración, aportando soluciones
al entorno –cuestión fundamental en los nuevos contextos-, pero guardando la
distancia necesaria para reflexionar.
No
obstante, el antropólogo Martínez (2015),
considera que: “no hay nada mas
racista que la academia, sobretodo aquella que niega la siempre utópica e
inspiradora universidad, espacio donde
debería existir la consciencia de que existe lo universal, es decir, donde todo
se encuentra así mismo. Pero la academia es herencia de la retorica racista cuya
génesis se encuentra atada de diversas maneras a la avanzada del capitalismo y
sus terribles consecuencias para la comprensión de la humanidad, - y hay
quienes hablan de saberes de etnias de otros que siempre serán otros, incluso-
hasta les indican desde un centralismo apátrida cómo organizarse, sin
comprender que la patria es algo más que un símbolo maternal cuya complejidad
se afinca como raíces de un gran tronco común donde no sólo hay blancos ni negros, sino un accidentado y
complejo universo cultural que cuando menos lo pensamos nos hace vibrar, incluso
a aquellos que piensan que tienen las llaves del Edén.
A su vez, Martínez (2015) infiere: “esos
sabios que creen que nacieron bañados en oro sin ni siquiera reconocer el olor
que dejan cuando transitan en medio de una multitud que no son capaces de
nombrar, son los mismos que adoptan y reproducen las modas epistémicas que
tanto daño han hecho a la humanidad. Por tal motivo una academia ciega al mundo
es también enceguecedora, racista, endoracista, tristemente estéril, desde allí pregunto a la audiencia: por qué en
Venezuela todavía hay tan pocos negros e indios estudiando en las universidades
más antiguas del país, sobretodo aquellas carreras como medicina, Odontología,
Farmacia, Psicología, Bioanálisis, Comunicación”.
Al
respecto, la presente investigación trata sobre la formación docente
intercultural: una visión para el
desarrollo humano integral en la Universidad Nacional Experimental Simón
Rodríguez (UNESR) - núcleo Apure.